Canto elegíaco a la esposa, por Salvador Pérez Dueñas

 

En un campo de refugiados cualquiera,

en cualquier fecha del siglo xxi.

 

Mi gacela de amor

que  descansas tranquila en nuestro lecho

no vayas con dolor.

Muere sobre mi pecho

mientras mi corazón no esté deshecho.

 

Salgamos de este mundo

buscando otros lugares y consuelo,

ya soy vagabundo

hundido en este suelo.

En tus venas no existe más que hielo.

 

Tu calor ya no siento

las bombas apagaron nuestro canto,

solo suena un lamento.

La tierra es ya tu manto

y en la garganta no me queda llanto.

 

Esta no es nuestra tierra,

solo un limo de barro y loco acero.

Esta no es nuestra guerra.

Tanta sangre en los aceros

alimentada por sangrantes perros.

 

 

 

Mi esperanza de amor,

fuiste vida y pasión: naturaleza.

No partas con dolor,

compensa mi tristeza

recordando los días de grandeza.

 

Tendré que ser valiente,

correr por la navaja el limpio filo.

Huiré de mala gente

actuando con sigilo:

pedir en la embajada muerte o asilo.

 

Pequeña luz de vida,

caminaré por este mundo oscuro.

Ya no gime la herida.

Sé que el camino es duro:

absurdo, ciego, triste, mi futuro.

(Poema inédito)

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UNA APROXIMACIÓN (CON DISIMULO) A LA ECONOMÍA

Inflación, crisis económica, PIB, Euribor, acciones, déficit presupuestario, prima de riesgo, impuestos y desempleo (mucho desempleo) …estos son sólo algunos de los términos económicos que escuchamos cada día en los medios de comunicación o simplemente en conversaciones con amigos y compañeros de trabajo, donde el café con mucho azúcar es lo menos amargo de una situación económica “delicada”.

No nos damos cuenta pero la economía, o más bien las decisiones económicas, nos acechan cada vez que realizamos una elección en nuestra vida. Y estas decisiones se tornan más importantes en épocas de crisis como la actual. En momentos de crecimiento de la economía nos volvemos más generosos en nuestra capacidad de consumo, el ahorro baja y pensamos que no hay problema en gastar todo lo que ingresamos. Lo normal es que nuestros ingresos vayan creciendo cada año, ya que nuestros salarios se van actualizando con el IPC (otra de esas palabras que nos dicen Matías Prats o Pedro Piqueras). Quizás por eso nadie dudaba en pedir hipotecas que implicaban un porcentaje muy alto de sus ingresos, aunque también el sector bancario no dudaba en concederlas (y de regalo unos miles de euros para que pudieran montar el comedor).

Pero no es cuestión de ponernos dramáticos, al menos por ahora. Hay que mirar hacia al futuro y sin duda el futuro son nuestros estudiantes.

Como decíamos al comienzo del artículo-divagación, las decisiones económicas están muy presentes en nuestras vidas, y los estudiantes no son menos en este caso. Así que también podemos mezclar en esta coctelera sus decisiones con una pizca de economía. Y si hay una decisión importante para cualquier alumno de un instituto es la de… ¿qué voy a estudiar en la universidad?

Antes comentaros, que en economía al estudiar cualquier sistema económico (capitalista, socialista, mixto…)  se plantean tres preguntas básicas: ¿qué producir?, ¿cómo producir? y ¿para quién producir? Según la respuesta a cada una de estas preguntas estaremos ante un sistema u otro. Trasladando dichas preguntas a los alumnos que están en segundo de bachillerato y modificando un poco su sentido, se obtendrían las siguientes cuestiones y recomendaría estas respuestas:

  • ¿Qué estudiar? Lo que te guste y te motive.
  • ¿Cómo estudiar? Con dedicación y ganas de superación.
  • ¿Para quién estudiar? Siempre para uno mismo y nunca para los demás (padres, profesores…)

Sin duda, esto sería un buen comienzo para una de las etapas más importantes de una persona en formación y que se va a ir encontrando a las puertas de un mercado laboral que cada vez lo pone más difícil.

Manuel Torres Martínez                                                                                                                   Profesor de Economía en el I.E.S. Sierra Nevada (Fiñana)